Buenas:

Lo primero, este chiste no va con mala intencion, simplemente me lo contaron y me hizo gracia lo salvaje que es, no hay nada de recismo por medio:

Iba un hombre blanco por un campo de minas y… ¡pam!, perdió una pierna.

Iba otro hombre blanco por el mismo campo de minas y…¡pam!, perdió las dos piernas.

Iba un hombre negro por el campo de minas y… ¡pam!, ¡se convirtió en CHOCAPIC!

Dejar un comentario