El ser humano después de todo no solo hace cosas mal, y hay algunas mentes pensantes que no son tan egoístas de pensar cómo mejorar su entorno sino también la forma de ayudar a los demás. Esta gente es la que de verdad merece respeto, y no los futbolistas que se dedican a patear un balón (por poner un ejemplo).

De 6.250 millones de habitantes, 1.100 millones no tienen acceso al agua potable y 2.400 millones carecen de un saneamiento adecuado; esto supone cerca del 40% de la población mundial (según datos de la ONU en 2009). 5 millones de personas (la mayoría niños) mueren al año por beber agua contaminada, y que de seguir así todo, en 2025 las cifras serán mucho más trágicas. ¿Y que hacen los países del tercer mundo por ayudar? Porque yo solo veo que se preocupen por si mismos (que por supuesto está bien, pero hay que hacer más por el resto). El caso es que mientras los políticos discuten cosas banales, los diseñadores Kim Hyo Jin y Seol Ah Sun inventaron un sistema para poder llevar agua potable a esas zonas: Savoir Bud

Savoir-bud

Se trata de un diseño inventado en 2009, pero que me fascina. El aparato en cuestión se coloca cubriendo unas hojas de un árbol (sano), y en unas 4 horas produce agua para llenar un baso. Por supuesto que no es mucho, pero menos es nada, ¿no? Y si así ponemos varios se pueden conseguir muchos más.

Savoir bud

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